SARA GONZÁLEZ: SIEMPRE ENTRE NOSOTROS

Sara González: siempre entre nosotros

Por Marilyn Bobes

En un emotivo y sencillo homenaje en el Museo Nacional de Bellas Artes, amigos y admiradores recordaron a la imprescindible trovadora y compositora cubana Sara González.

Fue esta la ocasión para presentar un libro que, bajo el sello de la editorial española Bagua, la pintora Diana Balboa, la periodista cubana radicada en México, Mayra A. Martínez y la editora y escritora Olga Marta Pérez concibieron para invocar desde ella misma y de sus críticos y amigos más cercanos a esa “increíble y desmesurada mujer” que quedará siempre entre nosotros por sus aportes a la historia musical cubana.

Sara González: con apuros y paciencias es un libro hermoso y conmovedor y contiene una serie de elementos como testimonios, fragmentos de crítica, canciones, discografía y abundante material gráfico que nos proponen un acercamiento íntimo y dialógico con una intérprete fuera de serie de la que no podemos hablar en pasado y que se mantiene viva entre nosotros.

Imprescindibles figuras de la cultura cubana como el maestro Leo Brower, los trovadores Silvio Rodríguez y Amaury Pérez o los escritores Reynaldo González, Abel Prieto y Sigfredo Ariel, entre otros, ofrecen una mirada calidoscópica del ser humano y la artista, mientras entrevistas y anotaciones de la propia Sara (muchas veces escritas sobre papeles que Diana Balboa conservó celosamente) contribuyen al conocimiento de la protagonista absoluta de un volumen estructurado con sabiduría y eficacia por Olga Marta Pérez, quien ordenara a la perfección toda esta miscelánea que podemos leer de un tirón y que constituye una experiencia inolvidable para quienes lo lean y quieran adentrarse en las interioridades de una vida dedicada a la música y a la amistad.

De la lectura resulta la inobjetable cubanía de una mujer que se adentró en todos los géneros musicales oriundos de nuestra Isla y a la que no solo debe identificarse como la formidable cantora de la epopeya revolucionaria pues fue también una maravillosa intérprete de boleros, sones, composiciones amorosas y alegres como ella misma.

Quienes la conocieron nos describen aquí su carácter juguetón y pasional y el alto concepto que tuvo de valores como la amistad, la fidelidad, la solidaridad amén de su infinita devoción por la revolución cubana que no le impidió ser también crítica con ineficacias y errores que debían ser enmendados en busca de una perfección en la que se empeñaba y que era su punto de partida en todos los múltiples empeños que se propuso.

Lástima que este libro no pueda ser disfrutado masivamente por quienes serían sus lectores naturales: los cubanos.

Según anunció Diana Balboa en Bellas Artes los pocos ejemplares que llegaron a Cuba serán distribuidos en bibliotecas especializadas y regalados a algunos amigos para que los pongan a circular de mano en mano.

Las editoriales cubanas tienen, en mi opinión, el deber de publicar en Cuba este inapreciable documento como parte de nuestro patrimonio y como justo homenaje a quien muchos en Cuba y fuera de ella consideran una de las más importantes figuras de la música cubana de los últimos cincuenta años.

Ojalá estas líneas contribuyan a que así suceda. Sara González y el lector cubano lo merecen.

 

Bermeo abraza la memoria de Sara González

El cariño hacia Sara González hecho libro ha tenido su segunda escala en tierras vascas. Este sábado 15 de noviembre se ha presentado “Sara González. Con apuros y paciencia” en Bermeo, una presentación arropada con parte de la obra pictórica de Diana Balboa, pintora y compañera de vida de Sara por muchos años.

 

La propia Diana explicó los orígenes del libro, un proyecto en el que participó desde sus raíces la cubana Mayra Martínez, donde se juntaban los deseos de muchos amigos de hacer un libro sobre la Sara que ellos habían conocido. El libro reúne testimonios de grandes personalidades y amigos de la trovadora como la mexicana Beatriz Paredes; defensora de los derechos de la mujer, Teresa Parodi cantautora y actual Ministra de Cultura de Argentina o la dominicana Sonia Silvestre, música dominicana recién fallecida y muy íntima amiga suya, además de voces más conocidas como las de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés o el brasileño Chico Buarque.

En la mesa Balboa se acompañó de Mayda Bustamante e Intxizu Bengoa, dos mujeres que guardan un especial recuerdo de “La Gorda”, cariñoso apelativo con el que se la conocía,  y que contribuyen al mantenimiento vivo de su memoria. El público, en su mayoría cercano a  la figura de Sara, compartió la emoción del encuentro en nombre de una mujer entrañable, una mujer música y verdad.